Manifestació de la comunitat musulmana / Manifestación de la comunidad musulmana

Diferents moments de la manifestació d’ahir de la comunitat musulmana de Catalunya contra el terrorisme. Moltes gràcies a tots i totes les participants, va ser un acte molt emotiu de demostració de la força de la diversitat, la tolerància i el respecte de la nostra societat davant la barbàrie terrorista.

Diferentes momentos de la manifestación de ayer de la comunidad musulmana de Catalunya contra el terrorismo. Muchas gracias a todos y todas las participantes, fue un acto muy emotivo de demostración de la fuerza de la diversidad, la tolerancia y el respeto de nuestra sociedad ante la barbarie terrorista.

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Resposta d’una família a la carta del president d’IMA / Respuesta de una familia a la carta del presidente de IMA

Agraïm des d’IMA la gran acollida de la carta que hem tingut. Aquí veureu la resposta d’una família d’Euskadi que l’ha volgut compartir: 😊

Agradecemos desde IMA la gran acogida de la carta que hemos tenido. Aquí veréis la respuesta de una familia de Euskadi que la ha querido compartir: 😊

 

Hola Juan,

Siento no conocerte, ante todo gracias por tu carta y por tu dedicación.

Nosotros adoptamos a nuestro hijo hace trece años, eran otros los que estaban al frente de IMA, y siempre he tenido claro que mi hijo está aquí gracias a ellos, a las familias que abrieron camino y que nos lo allanaron a otros, las que nos dieron información, contactos, apoyo y ánimo. Por eso, a pesar de no vivir en Catalunya y de no poder asistir a actos, encuentros, etc…, he seguido siendo socia, entendiendo que lo que se hace desde IMA siempre será algo bueno para los niños de Marruecos y así seguiré aportando, no mucho la verdad, mientras sigáis trabajando por los niños que no han tenido la portunidad de los nuestros y por la aceptación social de las madres solteras.

Seguir siendo socia es una forma de agradecer la ayuda que me dieron las personas que estaban al frente de IMA hace catorce años y es una forma de no perder el contacto con el país de nuestros hijos. Dejar de ser socia mientras la asociación sigue respirando me parecería de persona poca agradecida y egoísta, parecería que lo único que nos interesó de Marruecos fueron los bebés adoptables, que ya escaseaban en otros países.

Gracias de nuevo, contáis con mi apoyo.

Carta abierta a las familias de niños adoptados en Marruecos

Hola, soy Juan Jiménez, presidente de IMA, Amics dels infants del Marroc, una asociación que muchos de vosotros conocéis porque sóis socios y muchos otros porque recordaréis que os ayudamos en el proceso de adopción de vuestros hijos. Me siento muy satisfecho de poderos escribir esta carta y de que la podáis leer, espero que podáis entender el sentido de estas palabras que os dirijo de buena voluntad.

Hace un momento repasaba los primeros correos que justo hace ahora siete años me escribía con Pitus y Sara, las dos personas que entonces nos ayudaron en nuestro proceso de adopción, una tarde de junio creo recordar tan calurosa como la de hoy. Correos en los que les explicaba las buenas noticias que traíamos de Agadir: por primera vez, habíamos conocido a nuestro hijo.

También repaso calurosos correos en fechas similares, esta vez de Sara, Jordi y míos, preparando las sesiones de presentación que seguramente organizamos con algunos de vosotros. Y correos, miles de correos explicando con detalle cada uno de los pasos de este tortuoso proceso que todos emprendimos en algún momento. ¡Qué ilusionante es repasar esos momentos, os lo recomiendo encarecidamente!

Quería dar las gracias a todas las personas de IMA que me habéis ayudado a encontrarme con mi hijo, ese niño que andaba navegando por algún sitio de mi interior y que me esperaba en un rincón luminoso del Sur. También quería dar las gracias a IMA porque me ha dado la oportunidad de conocer a muchas personas en situaciones parecidas a la mía, personas con las que me identifico y que me han ayudado o he ayudado en algún momento de este increíble viaje. Y particularmente, quería dar las gracias a Sara, que siempre está ahí.

El motivo de esta carta es bien distinto: como muchos sabéis, desde hace cinco años se cerraron las adopciones en Marruecos, y desde entonces nuestra entidad ha vivido una paulatina agonía. Nosotros seguimos haciendo cosas, no lo dudéis, seguimos trabajando en proyectos para ayudar a los niños abandonados en los orfanatos marroquíes, en especial con los niños discapacitados, como los de “Le Nid” de Meknés, y hemos empezado a trabajar con diferentes proyectos que nos llenan de ilusión para acompañar a las madres solteras de Marruecos a tirar adelante con sus hijos. Y siempre que podemos estamos organizando cosas: encuentros entre familias, grupos de terapia familiar, presentaciones de libros y películas, clases de dariya… todo lo que está a nuestro alcance por tal de mantener vivo ese espíritu.

Pero también es cierto que cada vez somos menos socios y si seguimos así, pronto tendremos que dar por acabado nuestro trabajo. Tampoco es que creamos que esto sea un drama, ni mucho menos: cada cosa llega a su fin y es sano aceptar que durante doce años iluminamos la vida de cientos de niños marroquíes y sus respectivas familias en España, y que durante cinco años más hemos apostado por la ayuda directa a la sociedad civil marroquí para generar un cambio hasta quedarnos prácticamente sin un céntimo: todo lo hemos dejado allí. Eso también es muy satisfactorio.

Aunque la verdad es que todavía queda mucho por hacer, aquí y en Marruecos. Queda mucho por hacer en las escuelas, por ejemplo, todos sabéis lo que hoy en día viven algunos de nuestros hijos y, en general, los niños de origen marroquí en algunas escuelas españolas. Historias a menudo de integración, pero también de rechazo y, en general, de poco trabajo por la educación entre iguales, de aceptación de las diferencias.

Y mucho trabajo necesario de compartir experiencias entre familias, de ayuda mutua, de abrirnos entre nosotros: allá donde haya una familia adoptiva de un niño de Marruecos, estar por ella, hacerles sentir que no están solos, crear redes, abrir una brecha que haga sentir nuestra voz allí donde sea posible.

Pero donde sin duda alguna todavía queda mucho por hacer es en Marruecos, apostando por las entidades que están luchando por conseguir la abolición de las leyes que dificultan a las mujeres solteras tirar adelante con sus hijos sin sentirse al margen de la ley. Y en el terreno de la educación de género, apostando por romper el gran tabú que relega a las mujeres marroquíes a un segundo plano social y económico. Y como no, ayudando a todos los niños que cada día llegan a los orfanatos del país fruto de embarazos no deseados.

Para ello, necesitamos vuestra ayuda. Necesitamos que os hagáis socios. O que volváis a serlo. O que compartáis este mensaje con vuestras familias para que alguien se haga socio por vosotros. Porque si esto se acaba, algo más indescriptible se habrá acabado con ello. Si como nosotros, apostáis por IMA, enviadnos un correo electrónico a ima@amicsinfantsmarroc.org y en seguida nos pondremos en contacto con vosotros, la cuota de socio es de tan solo 25 €/trimestre.

Muchas gracias por todo y espero que nos veamos pronto.

Juan Jiménez
Presidente de IMA, Amics dels Infants del Marroc

Las abogadas y los abogados

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, es habitual que, para tramitar un proceso de kafala, las familias hagan uso de los servicios profesionales de algún abogado/a. El papel de estos profesionales es cada vez más importante y el incremento de sus honorarios empieza a dispararse aprovechando que cada vez son más las familias extranjeras, no sólo españolas, interesadas en la kafala.

Queremos recordar que para llevar a cabo una kafala no es imprescindible ningún abogado. De hecho las primeras familias que la efectuaron lo hicieron por su cuenta. Sin embargo, hoy en día es muy difícil poder moverse por los protocolos burocráticos marroquíes sin un apoyo, no sólo por razones de idioma. Este apoyo, remunerado, puede venir por parte de algún abogado, de un asistente social o de alguien que conozca bien los procedimientos de kafala y sepa moverse entre las diferentes instancias administrativas y judiciales marroquíes.

El apoyo de esta persona, abogado o no, no garantiza poder finalizar con éxito un proceso de kafala. Siempre hemos dicho que su actuación es básicamente de “gestoría”. De su buena gestión dependerá que la documentación necesaria se obtenga en unos plazos razonables y que los protocolos establecidos en el proceso de kafala se puedan ir siguiendo sin tropiezos. Ahora bien, cualquier cambio o imprevisto, en relación a las instancias marroquíes (jubilación o cambio de un juez, procurador, etc.) puede hacer variar la gestión o duración de una kafala.

Cada ciudad tiene sus particularidades y en cada una los profesionales que intervienen pueden ser diferentes, aunque normalmente son abogados. En principio puede parecer que cualquier abogado, con la ley en la mano, podría gestionar eficazmente un proceso de kafala. Pero, desgraciadamente no es así y ya hemos tenido algunas experiencias negativas. No sólo hay que conocer bien la ley de kafala (esto no es complicado), sino que hay que estar familiarizado con las particularidades de funcionamiento y tipo de sintonía que pueda haber en los diferentes tribunales de familia de cada ciudad, que pueden ser muy diversos, y, muy importante, hay que saber a qué puerta llamar y a cual no llamar (especialmente en lugares donde el juez es partidario de la kafala a extranjeros y el procurador no, o bien donde los representantes del Ministerio Islámico pueden ser refractarios a este tipo de kafala).

Desde IMA facilitamos a las familias las informaciones de que disponemos (que no son otras que las que nos van haciendo llegar las familias, en un proceso de retroalimentación que esperamos sea duradero), entre ellas la de las personas, normalmente abogados, que tienen experiencia en gestionar kafalas en una u otra ciudad. No tenemos ningún interés en que el profesional sea uno u otro, pero por haber tenido alguna experiencia negativa, sólo se dan datos de abogados que sepamos a ciencia cierta que han conseguido llevar adelante procesos de kafala con éxito. El problema de esto radica en que en alguna ciudad, como Rabat, por ejemplo, se produce un monopolio de facto por parte del profesional, que acaba comportando un incremento de honorarios abusivo y una ralentización en las gestiones, producto de la gestión de numerosos expedientes de kafala vez.

Siempre hemos comentado que sería bueno disponer de referencias de más profesionales, para evitar estas situaciones. En alguna ciudad ya tenemos conocimiento de más de un profesional que ha tenido experiencias positivas en la gestión de kafalas. Queremos aprovechar para hacer un llamamiento a las familias que hayan podido hacer la kafala con éxito, con algún profesional nuevo (como ha pasado en Casablanca, por ejemplo), para que nos faciliten los datos de contacto y posibilitar que podemos hacer llegar más opciones a las familias interesadas. Eso sí, la experiencia a día de hoy nos hace evidente, que a pesar de que aparezcan nuevos profesionales o haya más de uno en una ciudad, los honorarios son muy elevados en todos los casos (y si hay algún profesional que se incorpora a gestionar kafalas con unos honorarios más razonables, rápidamente los incrementa en cuando se entera de lo que las familias pagan a otros profesionales). Sin embargo, si el hecho de que haya una mayor diversificación de profesionales sirve para que no se acaparen tantos expedientes en unas solas manos y la gestión pueda ser más ágil, bienvenida sea.

Si el caso de los profesionales marroquíes empieza a ser flagrante, en cuanto al provecho económico que obtienen, el caso de profesionales españoles que han visto la kafala como una oportunidad de negocio, podemos calificarlo, de indignante, inmoral, tomadura de pelo y otros tipos de consideraciones que podrían ir más allá que las de tipo ético.

Poco a poco han ido apareciendo en España algunos profesionales, no necesariamente abogados, que ofrecen sus servicios para gestionar kafalas en Marruecos y se publicitan por internet o boca a boca. Ofrecer como producto mercantil el hecho de hacer una kafala en Marruecos por parte de un abogado español, lo entendemos como un fraude. Fundamentalmente porque se generan unas expectativas que de ninguna manera se pueden garantizar. Los honorarios son desorbitados y al final lo que te están “vendiendo” es gestionarte los documentos españoles necesarios para gestionar la kafala en Marruecos y el tramitar posteriormente el proceso de adopción en España. ¿Y la kafala? Te lo visten como funcionamiento empresarial, pero en la práctica a lo único que se comprometen es a darte el teléfono de un abogado (que cobrará sus honorarios a la familia, aparte). Y espabila. Como sabréis, obtener los documentos necesarios es sencillo. Esta información se puede obtener en IMA o en otros lugares de forma gratuita. El único gasto que puede haber es el de gestoría (cualquiera de ellas que lleve temas de extranjería, lo tiene por la mano) en el caso de que la familia sea de fuera de Madrid y no quiera desplazarse a esta ciudad para las últimas legalizaciones. En cuanto al trámite de adopción en España, hay abogados de familia que lo pueden hacer a mejor precio e incluso, en las ciudades donde los juzgados de familia están más familiarizados con la kafala, lo puede hacer la propia familia sin necesidad de abogado.

Está claro que los honorarios que cobra esta gente no se corresponden a la tramitación de papeles. Si hay alguna familia que ha accedido a pagar una burrada (no nos consta que haya habido muchas, afortunadamente) lo hace pensando que es “el precio” de la kafala. Tal como hemos comentado, nada más lejos de la realidad. ¡Ah! y si a alguien, después de pagar una gran cantidad le “garantizan” que hará la kafala, que se lo piense. Podría haber algún profesional que se planteara que sus clientes tuvieran un trato preferente, en cuanto al plazo de asignación del niño en un orfanato, después de hacer un generoso donativo (a la créche, a ……. ). Mejor que no demos pie a que pase eso.

Resumiendo, si un abogado marroquí no puede garantizar el buen fin de una kafala, por muy elevados que sean sus honorarios, imaginaos un abogado español, que no tiene ninguna competencia en Marruecos. Si ya es triste que un profesional de allí, (que son los que realmente gestionan la kafala) se aproveche comercialmente más allá de lo que debería ser razonable, que lo pretendan hacer abogados de aquí con publicidad engañosa, resulta más que lamentable.

Entre la solidaridad y la empatía. La relación de IMA con los niños y las familias.

Son muchas las familias que se dirigen a IMA interesándose por la posibilidad de hacer una kafala en Marruecos. Algunas tienen clara la opción y saben de las particularidades dela kafala. Otrasquieren información sobre la viabilidad de “la adopción” en Marruecos, de igual manera que se interesan por otros países. Cada vez son más las que han optado por la adopción en otros países, pero ante la perspectiva de un proceso largísimo o las trabas aparecidas se interesan por Marruecos.

A unas y a otras intentamos facilitarles la información más detallada sobre las particularidades de la kafala en Marruecos. Sin contrapartidas, pero no sin reservas.. Todos los que hemos efectuado la kafala de nuestros hijos sabemos que cuando inicias el proceso, nadie puede darte ninguna garantía de su finalización con éxito. Ni tan solo por lo que respecta a la duración del proceso ni tampoco de la crèche donde tendrás que ir a buscar a tu hijo. Estas cuestiones nos las planteamos en su momento y constantemente, como es lógico, nos las plantean las familias que se dirigen a nosotros.

Cuando hablamos de reservas, nos referimos a que, en ocasiones, hay que ser prudentes para intentar que los procesos de kafala puedan tener continuidad mientras en Marruecos haya niños que no puedan encontrar allí a su familia.

Es un hecho que si la adopción internacional se ha complicado en los países donde tradicionalmente se han hecho más adopciones, las familias busquen alternativas, y esto es así para los españoles, para los suizos, para los franceses, para los belgas, para los estadounidenses… y, sin tener cifras oficiales (si es que existen) si cada año hay más españoles que optan por la kafala también cada año hay más franceses, más suizos, más belgas…

Es un hecho que cuando en algunas crèches se habían establecido unos protocolos de kafala ágiles, después de muchos esfuerzos por parte de muchas familias, se había llegado al punto de que era muy sencillo hacer la kafala. Sólo se precisaba recopilar y legalizar unos documentos y llamar a la directora, a la abogada o a la asistente social correspondiente. Con la gran demanda existente en la actualidad, esto ha hecho que, en algunas ciudades, la masificación (no solo por parte de españoles, como hemos comentado) haya provocado recelos en algunos sectores de la administración marroquí y una gran dilatación de los procesos, con obstáculos que antes no se producían.

Tenemos claro que nadie puede pretender la exclusividad en la canalización de las kafalas. De hecho resultaría inviable ya que, como dice el dicho, no se pueden poner puertas al campo. Ahora bien, como asociación sí que tenemos claro que hemos de intentar evitar algunas prácticas, como puede ser la peregrinación por las diferentes crèches de familias sin C.I. También pretendemos facilitar la información de una forma ordenada, entrando a concretar con las familias en el momento en que tienen el C.I. y no antes, y en la mayoría de los casos, en el momento en que tienen el expediente legalizado y traducido. Es en este momento y no antes, cuando podemos facilitar la información que tenemos sobre las posibilidades reales de hacer una kafala. Las certezas no existen en los procesos de kafala.

Sabemos que, en ocasiones, esta actuación puede causar una cierta intranquilidad a las familias, por la falta de concreción que citábamos al principio, pero no hemos de olvidar que nuestro objetivo como asociación (uno de ellos) es que el máximo de menores abandonados de Marruecos puedan tener una familia en España, si no puede ser en Marruecos.

Somos conscientes que esto es fácil de decir pero, a veces, difícil de digerir para las familias que quieren tener un hijo adoptivo, y por eso queremos hacer la distinción entre solidaridad y empatía. La solidaridad hacia los niños abandonados de Marruecos es un objetivo de la asociación y tiene mucha relación con el propio proceso de kafala. Se ha de entender que una de las particularidades del proceso de kafala es la estancia en el orfanato, hecho que no se da en muchos países. Cuando sales de la crèche feliz con tu hijo, después de la sentencia de kafala, dejas atrás semanas (o meses) de convivencia con el resto de los niños, a los que conoces por su nombre, con los que has jugado y a los que has cuidado ayudando al personal del Centro. Éste es un elemento que contribuye a que haya una especial motivación y sensibilización, por parte de muchas familias y a que las que nos asociamos en IMA nos impliquemos en buscar familias para los niños.

A partir de aquí podemos empezar a hablar de solidaridad. Antes, en general, no. Antes, dejando de lado todas las excepciones que pueda haber (que las hay), a la mayoría de familias nos mueve el interés por tener un hijo. En este punto, se hace difícil digerir que los que ya tienen a su hijo te digan que ojalá que no hubieran niños para kafalar, o que es mucho mejor que los niños sin familia la puedan encontrar en Marruecos. Somos conscientes que, cuando ya tienes a tu hijo, es sencillo afirmar que el hecho de que en una crèche no haya niños para ser kafalados por extranjeros es una buena noticia, pero este es nuestro parecer.

Si con los niños nos une un sentimiento de solidaridad, con las familias nos une un sentimiento de empatía. Sabemos lo que supone querer adoptar y todo lo que remueve emocionalmente, ya que en su momento pasamos por eso. Esto comporta una implicación directa de IMA en la información a familias y en el intento de canalización de un proceso de ayuda mutua en el que pensamos se debería de sustentar la continuidad de los procesos de kafala, al no existir una información detallada por parte de las administraciones, ni haber intermediarios, del tipo ecais. (Alguna ecai efectuó en su día un “estudio de mercado”, desistiendo de actuar en Marruecos).

En IMA, la solidaridad con los niños y la empatía con las familias nos lleva a hacer lo que hacemos en relación a la información a las familias, con nuestros aciertos y errores, que no es más que intentar facilitar a las familias que quieren “bajar” la información actualizada que nos aportan las familias que acaban de “subir”. Creemos que esta es la vía correcta y esperamos que pueda tener continuidad, por las familias, pero, sobre todo, por los niños.

Entrevista con Jamila Joudar

Jamila Joudar es abogada, ha sido colaboradora de la créche de Issil en Marrakech y es una persona muy apreciada por las familias españolas que han efectuado la kafala en esta ciudad. En 2008 le pasamos un cuestionario que muy amablemente nos contestó y lo publicamos en el boletín de la asociación. A continuación os lo transcribimos ya que sus respuestas son todavía muy vigentes.

¿Cuáles son, a tu entender, las principales causas de abandono de niños en Marruecos?

Creo que las causas del abandono son varias, pero esto se debe a la política llevada a cabo después de la independencia, que no ha dado las mismas oportunidades a todos los marroquíes ni ha tenido en cuenta las regiones pobres.

La pobreza obliga a los padres a enviar a las chicas a trabajar como criadas en zonas y situaciones graves, sin olvidar las tradiciones, que hacen que la mujer sea siempre culpable y que tenga que asumir ella sola la responsabilidad de una relación mantenida de una forma “ilegal”

¿Consideras que el número de niños abandonados ha sufrido variación en los últimos años, o se mantiene estable? Se conocen cifras oficiales al respecto?

Creo que el número de niños abandonados aumenta de año en año, aunque desgraciadamente no se conocen las cifras oficiales, ya que es un tema del que no se habla. Es el “hehouma”, algo vergonzoso de hablar en un país musulmán. Pero en Marrakech son entre 3 y 5 bebés (más niños) que le llegan cada semana al procurador.

También hay que señalar que hay mujeres que guardan sus bebés o que los dan directamente a familias que los adoptan sin pasar por la kafala.

¿Existe en Marruecos una evolución positiva en cuanto a un incremento de familias marroquíes que solicitan efectuar una kafala?

Los marroquíes piden cada vez más realizar kafalas.

¿Qué características tiene el proceso de kafala para las familias marroquíes, en cuanto a tiempo para la obtención de la idoneidad, momento de asignación del niño, tiempo transcurrido desde la presentación de la solicitud al juzgado hasta la obtención de la kafala …..?

La “idoneidad” no existe en Marruecos. Los marroquíes se dirigen directamente a una créche con un documento firmado por el Sr.. Procurador. Para kafalar un niño o una niña, previamente deberán presentar una solicitud al Sr. Procurador.

¿Qué cambios ha supuesto la entrada en vigor del nuevo Código de Familia en 2004, en relación al abandono de niños?

El tiempo para tener el bebé. La entrega varía entre un mes y seis meses, depende si el bebé dispone de acta de abandono y partida de nacimiento.

Para la obtención de la documentación de los padres, no se tarda mucho.

¿Cómo se valora el hecho de que familias extranjeras efectúen kafala?

Los marroquíes no aceptan que los extranjeros tomen los niños abandonados en kafala. Piensan que son cristianos que intentan cambiar su religión, que debe ser siempre el Islam.

Sobre las kafalas

No se vayan a creer ustedes que esto de la kafala es sota, caballo y rey“. 

Esta frase la pronunció, ya hace unos cuantos años, el cónsul español en Rabat en una conversación con familias catalanas cuando solicitaban el visado para sus hijos…………. Y tenía razón.

El tiempo nos ha venido demostrando algo que la mayoría de familias ya sabéis, pero que no nos cansaremos de repetir, especialmente para las familias que se plantean iniciar un proceso de kafala: En Marruecos, la kafala para extranjeros es un proceso frágil. No hay certezas, ni en cuanto a la duración de los procesos, ni en cuanto a un final con éxito de los mismos. No hay dos kafalas iguales.

Todos somos conscientes de que el interés por la kafala se ha disparado en los últimos tiempos y cada vez son más las familias que contemplan Marruecos como posible país de origen de sus hijos. Muchas de estas familias conocen personalmente, indirectamente, por foros, etc., otras familias que han culminado con éxito un proceso de kafala en unos plazos mucho más breves que los que son habituales en los procesos de adopción internacional. Es por todo ello que consideramos necesario efectuar algunas consideraciones.

CIUDADES DONDE HACER LA KAFALA

Que conozcamos a alguien que ha hecho una kafala en una ciudad determinada no quiere decir que nosotros podamos tramitarla también en la misma ciudad, con éxito y en un plazo breve. Que en una ciudad perdure en el tiempo la posibilidad de hacer una kafala depende de muchos factores (que comentaremos a continuación) y cambios que puedan producirse. El mejor de los supuestos, y desgraciadamente no el único, para que los extranjeros dejen de poder hacer kafalas en una ciudad es que haya suficiente demanda por parte de familias marroquíes.

PLAZOS

No hay un plazo establecido de duración de los procesos de kafala. Sólo podemos basarnos en las experiencias anteriores, que por otra parte son muy cambiantes. Se han tramitado kafalas en un mes y en un solo viaje (hecho cada vez más inusual) y ha habido alguna kafala que ha tardado más de un año en tramitarse, comportando numerosos viajes por parte de la familia.

Lo que hay que tener claro de entrada, es que para que un niño pueda ser kafalado debe haber sido declarado judicialmente abandonado. Si el niño no dispone de su acta judicial de abandono (lo habitual), su tramitación durará un mínimo de tres meses. A partir de ahí comenzaría el proceso de kafala propiamente dicho.

CAMBIOS EN EL PROCEDIMIENTO DE TRAMITACIÓN

Aunque la ley de kafala es igual para todos, su aplicación depende mucho de las autoridades de cada ciudad, que hacen que la tramitación pueda ser más laxa o estricta. Cualquier protocolo de kafala ágil, puede verse truncado por un cambio de juez o procurador, o bien por nuevos criterios aplicados por los organismos que intervienen en el proceso de kafala (ministerio de interior, ministerio de asuntos islámicos, servicios sociales, wilaya, …)

Cada vez que hay un cambio de titularidades, es más que probable un cambio en la tramitación. Incluso la sustitución temporal de un juez por enfermedad o vacaciones, genera cambios que provocan nuevas incertidumbres a las familias. Para un trámite tan pautado como es la obtención del visado, la simple ausencia por vacaciones (o cursillo formativo) de la funcionaria española del MAEC en Madrid, ha provocado la demora de casi un mes en su obtención.

EL CERTIFICADO DE IDONEIDAD Y LA KAFALA

Las familias debemos tener claro que el certificado de idoneidad obtenido en España no es vinculante para Marruecos. La kafala que hacemos las familias españolas no está regulada por ningún tratado internacional o bilateral. El C.I. sólo supone que para la autoridad española competente la familia está capacitada para hacerse cargo de un menor acogido en kafala y esto posibilita la posterior obtención del visado de entrada del niño en España. Nada más.

La documentación que aportamos las familias españolas en Marruecos no obliga a las autoridades marroquíes. Marruecos tiene establecido su propio sistema de idoneidad y es en base a este protocolo que determinan si se concede o no la kafala de un niño a una familia.

Hay ciudades donde se da validez a la documentación aportada por las familias (por ejemplo, el informe psicosocial) y otras donde ni la miran. En función de ello el procedimiento será más estricto o no. En la fase II que facilitamos a las familias que viajan se detallan todos los trámites que pueden ser exigibles en una kafala. Casi en ninguna (hasta ahora) los piden todos. Depende de la ciudad y del criterio de las autoridades encargadas de la kafala.

RESPONSABILIDAD DE LAS FAMILIAS

Siempre hemos insistido en que la primera y última responsabilidad en un proceso de kafala radica en la familia. No hay intermediarios. Nadie puede garantizar nada. No hay ECAI a la que reclamar por incumplimiento de una prestación de servicios pactada (y pagada). Aunque la familia, como es habitual, concierte la ayuda de alguna profesional (¿porque siempre son mujeres?) para la tramitación de la kafala, este servicio se limitará a los trámites de “gestoría”. Ningún profesional marroquí le podrá garantizar un buen fin, ni un plazo corto. La única previsión siempre estará basada en el “si todo va como hasta ahora …..”

Siempre habíamos pensado y comentado a las familias que la coincidencia de varias haciendo al mismo tiempo (o aunque sea de forma solapada) sus procesos de kafala, era positivo, por lo que comportaba de ayuda mutua sobre el terreno. Normalmente siempre ha habido buena sintonía entre las familias ya que los momentos intensos compartidos crean vínculos importantes. Ahora bien, esto es válido cuando hablamos de 3, 4 o 5 familias. Pero cuando en la misma ciudad se juntan hasta 20 familias la cosa cambia. Y más si surgen problemas nuevos que generan nuevas incertidumbres. En estas circunstancias es inevitable que surjan discrepancias, rumores infundados o no, que se creen situaciones de “psicosis” (así nos lo han descrito algunas familias). En fin, que lo que puede ayudar mucho cuando se trata de pocas familias puede ser contraproducente cuando son muchas. También hay que tener en cuenta el comportamiento de las familias: normalmente es correcto y respetuoso, pero entre tantas familias siempre puede haber alguna que no lo sea, que entre en la créche como el que entra en un supermercado de niños y eso, desgraciadamente, acaba repercutiendo negativamente a todo el mundo.

ACTUACIÓN RESPONSABLE DE LOS PROFESIONALES

La actuación de los profesionales (abogadas normalmente) también es relevante. A pesar de que su concurso no es imprescindible (e incluso está mal visto en alguna localidad) es habitual contar con alguno de ellos debido a las dificultades que tienen las familias para moverse entre la burocracia de la administración marroquí, idioma, etc. El gran incremento de familias y kafalas en los últimos tiempos ha hecho que los ingresos de estas personas se disparen e, incluso, generen recelos. Su actuación suele ser correcta, aunque se han dado casos de extralimitación en sus tareas (especialmente en el proceso de asignación) y esto ha comportado obstáculos en el proceso. De una misma abogada es habitual recibir comentarios muy positivos o muy negativos de parte de las familias. Todo está en función de cómo le ha ido a la familia su proceso. Ha habido algún caso lamentable de incompetencia profesional por parte de alguna de ellas, especialmente cuando se embarcan en un proceso de kafala en alguna ciudad donde el protocolo es más severo y no lo tienen por la mano.

La gran afluencia de familias está suponiendo un problema, ya que no suelen decir que no a la familia y terminan acumulando un gran número de expedientes que luego les resulta complicado gestionar. Y cuando aparece un obstáculo nuevo y les coge con el paso cambiado, entonces la situación se complica para desesperación de las familias afectadas.

CONTINUIDAD DE LAS KAFALA

Con los comentarios anteriores hemos querido poner de manifiesto que, como decía el cónsul, “esto de la kafala no es sota, caballo y rey”, pero pensamos que, mientras haya niños que necesiten una familia, valdrá la pena seguir trabajando para que las kafalas puedan tener continuidad y sean viables para las familias españolas que opten por esta vía como forma de llegar a la paternidad. Eso si … con paciencia, prudencia y discreción.